Descripción
El laboratorista de control de calidad se encarga de realizar controles microbiológicos, físico-químicos y organolépticos en materias primas, durante el proceso de producción y en el producto final, siguiendo la planificación establecida. Su labor principal es garantizar la seguridad y la calidad de los alimentos, evaluando los productos en las diferentes fases de fabricación. Este proceso implica identificar posibles problemas en cada etapa de la producción y tomar las medidas correctivas necesarias para asegurar que los alimentos sean seguros para el consumo. Además, el profesional verifica que todos los productos cumplan con los estándares nacionales y europeos vigentes en materia de seguridad alimentaria y calidad.Las funciones incluyen el manejo de equipos de laboratorio, la preparación de muestras, la ejecución de análisis según protocolos establecidos y la documentación precisa de los resultados obtenidos. Es fundamental mantener registros detallados y actualizados, así como colaborar con otros departamentos para comunicar hallazgos y sugerir mejoras en los procesos. El entorno de trabajo requiere atención al detalle, rigor metodológico y la capacidad de trabajar bajo los plazos definidos por la planificación de producción.
El puesto exige adaptabilidad a los turnos rotativos y a las demandas estacionales, particularmente durante el verano. La posesión de un vehículo y carnet de conducir es imprescindible para posibles desplazamientos relacionados con la actividad. La formación requerida es un Ciclo Formativo de Grado Superior en un área relacionada, y se valora experiencia previa de al menos un año en un entorno de laboratorio, preferentemente dentro del sector alimentario. El rol es clave para mantener la integridad del producto y la confianza del consumidor.