Descripción
La posición de Coordinador de Producción se desarrolla en una empresa dedicada a la investigación, desarrollo y fabricación de complementos alimenticios y productos farmacéuticos. El rol se centra en la supervisión y gestión operativa de las líneas de fabricación y envasado dentro de un entorno industrial altamente regulado. Las responsabilidades clave incluyen la planificación y organización de los turnos de trabajo, la asignación de tareas al personal de producción y la coordinación con otros departamentos esenciales como calidad y mantenimiento. Garantizar el cumplimiento estricto de los plazos de producción, los estándares de calidad y todas las normativas de seguridad e inocuidad alimentaria es una parte fundamental de la función. Esto implica un conocimiento práctico de los procesos productivos, desde el flujo de materiales hasta el envasado final, así como una atención meticulosa a la documentación y la trazabilidad de los productos.En el ámbito de la gestión de equipos, el coordinador será responsable de la formación y supervisión continua del personal, incluyendo tanto empleados directos como aquellos procedentes de empresas de trabajo temporal. Se requiere una capacidad demostrada para resolver incidencias operativas de manera ágil, desde pequeñas paradas mecánicas hasta ajustes en los cambios de formato de los productos. La comunicación efectiva es crucial para asegurar un traspaso de información preciso entre los diferentes turnos de trabajo y para colaborar de manera proactiva en la identificación de oportunidades de mejora continua. El entorno es dinámico y exigente, por lo que la capacidad para priorizar tareas y tomar decisiones bajo presión es esencial para mantener la productividad y la eficiencia.
Además, el coordinador desempeñará un papel activo en la promoción de una cultura de seguridad y calidad. Esto incluye la aplicación y el seguimiento de protocolos como el APPCC (Análisis de Peligros y Puntos de Control Crítico), las buenas prácticas de fabricación y las normas de higiene alimentaria. La función también conlleva la observación constante de los procesos para detectar posibles desviaciones y proponer mejoras en los métodos de trabajo o en la disposición de la maquinaria. El objetivo final es optimizar el rendimiento de la línea de producción, minimizando los tiempos improductivos y asegurando que todos los outputs cumplan con las especificaciones técnicas y de calidad establecidas por la empresa y los organismos reguladores.