Descripción
La posición implica integrarse en un equipo dedicado al cuidado y desarrollo integral de menores en situación de protección, con trastornos de salud mental, en un entorno natural privilegiado. El profesional será responsable del acompañamiento educativo y terapéutico directo de niños, niñas y adolescentes, contribuyendo a su proceso de crecimiento personal y social. Este rol se desarrolla en un centro residencial especializado que emplea un modelo de intervención reconocido, ofreciendo un marco estructurado y seguro para la evolución de los residentes.Las funciones principales incluyen el diseño y la implementación de actividades educativas, de ocio y tiempo libre, adaptadas a las necesidades individuales de cada menor. Además, se participará en la elaboración de informes educativos periódicos y en la coordinación continua con un equipo multidisciplinar compuesto por otros profesionales del ámbito social, psicológico y educativo. El trabajo también abarca el apoyo en la adquisición y consolidación de hábitos de vida saludables, habilidades de autonomía en higiene y gestión del hogar, así como orientación en procesos de inserción sociolaboral futura.
El proyecto educativo valora especialmente la incorporación de los talentos e intereses personales del educador, como pueden ser actividades artísticas, deportivas o manuales, integrando estas aficiones como herramientas valiosas dentro del proceso de intervención. Se fomenta un ambiente de trabajo colaborativo y humano, donde la formación continua y la especialización en metodologías como la equinoterapia o el trabajo con animales y huerta ecológica son parte del desarrollo profesional ofrecido.