Descripción
El puesto de ayudante de comercio implica una serie de responsabilidades fundamentales para el correcto funcionamiento de un establecimiento comercial. Las principales tareas se centran en la atención directa al cliente, asegurando un servicio cordial y resolutivo que contribuya a una experiencia de compra positiva. Además, el rol requiere mantener un entorno limpio y ordenado, tanto en la zona de ventas como en los espacios de almacenamiento, lo que incluye labores de limpieza general y el cuidado puntual de las instalaciones. La reposición de productos en los lineales es una actividad constante, necesaria para garantizar que la oferta esté siempre disponible para el consumidor y que el inventario visual sea atractivo. Esta labor va ligada a una gestión básica del stock, supervisando los niveles de existencias y participando en la preparación de pedidos bajo supervisión. En algunos contextos, el puesto puede incluir el cuidado de plantas o animales si el comercio los ofrece como parte de su surtido, lo que demanda atención a sus necesidades básicas. Por otro lado, se realizan tareas administrativas elementales, como el manejo de la caja registradora, el arqueo de fondos al cierre y la gestión de documentación sencilla. La organización del almacén es otra faceta importante, que implica clasificar la mercancía, mantener un orden lógico que facilite la localización de productos y colaborar en la carga y descarga de materiales. En conjunto, el perfil busca una persona proactiva, con capacidad para el trabajo en equipo y apta para desempeñar múltiples funciones en un entorno dinámico y orientado al servicio. Requisitos
No se especifican requisitos académicos o de experiencia concretos en el anuncio original. Se asume disposición para las tareas descritas. Se ofrece
Jornada parcial de 30 horas semanales con horario rotativo. Salario de 1.132 euros al mes. Contrato temporal con una duración estimada de 90 días.