Descripción
Este puesto se centra en la prestación de apoyo psicológico especializado dentro del modelo Barnahus, un enfoque integrado que busca ofrecer tratamiento y recuperación bajo un mismo techo para menores que han sufrido abusos sexuales. La labor principal implica realizar evaluaciones psicosociales exhaustivas para determinar el impacto de la violencia y diseñar planes de intervención personalizados. Estas evaluaciones son fundamentales para comprender las necesidades específicas de cada niño o adolescente, considerando factores emocionales, sociales y de desarrollo. La metodología sigue las directrices europeas de la red Promise, asegurando prácticas basadas en evidencia y un enfoque centrado en la víctima que prioriza su bienestar y seguridad durante todo el proceso de recuperación. La intervención psicológica se lleva a cabo tanto de forma individual como grupal, dirigida no solo a los menores sino también a sus familias, reconociendo el papel crucial del entorno familiar en la superación del trauma. Este trabajo terapéutico busca ayudar a procesar las experiencias traumáticas, fortalecer los mecanismos de afrontamiento y promover la resiliencia. Además, se requiere una coordinación estrecha con diversos servicios sociales, tanto básicos como especializados, que hayan atendido a la víctima o a su familia en su entorno de origen, para garantizar una atención continua y coherente. Otras responsabilidades incluyen la elaboración de informes clínicos detallados que documenten el progreso y las necesidades, así como la introducción de datos en los sistemas de gestión específicos de la entidad, como la aplicación Sínia y el CRM propio, asegurando la correcta gestión de la información y el cumplimiento de los protocolos establecidos. El entorno de trabajo se caracteriza por un compromiso profundo con la protección de la infancia y la aplicación de un modelo de atención multidisciplinar, donde la colaboración entre profesionales es clave para ofrecer una respuesta integral que aborde todas las dimensiones del bienestar del menor. La jornada se estructura en semanas alternas para optimizar la atención y el equilibrio personal, reflejando una organización que valora tanto la eficacia del servicio como la sostenibilidad del trabajo del profesional. Requisitos
Se requiere licenciatura o grado en Psicología, con un mínimo de un año de experiencia demostrable en servicios sociales especializados en el ámbito de la infancia y la adolescencia. Es esencial tener experiencia previa en intervención psicológica directa con niños y adolescentes, preferentemente en contextos de violencia, así como conocimientos y formación específica en violencia sexual infantil, trauma infantil, violencia contra la infancia o ámbito forense. Se valora positivamente el conocimiento del modelo Barnahus. Se exige un nivel mínimo C de catalán y una buena capacidad de redacción para la elaboración de informes técnicos. Se ofrece
Se ofrece un contrato indefinido con una jornada laboral de 38 horas semanales, organizada en semanas alternas: una semana con horario de lunes a viernes y dos días con horario de 9 a 19 horas, y la semana siguiente con horario de lunes a jueves (también con dos días de 9 a 19 horas) y el viernes festivo. La retribución bruta anual es de 30.480 euros, distribuida en 14 pagas. El entorno de trabajo se basa en un modelo de atención integrado y multidisciplinar, con un fuerte enfoque en la colaboración y el apoyo continuo para el desempeño de las funciones.