Descripción
El operario de producción alimentaria desempeña un papel fundamental en el proceso de fabricación de productos alimentarios, garantizando la calidad, seguridad e higiene en todas las etapas de producción. Sus responsabilidades incluyen la manipulación de materias primas y productos semielaborados, el manejo de equipos y maquinaria básica de línea de producción, y el seguimiento estricto de los protocolos de seguridad alimentaria establecidos por la empresa y la normativa vigente. La atención al detalle y el compromiso con las buenas prácticas de fabricación son esenciales para prevenir contaminaciones y asegurar que el producto final cumple con los estándares exigidos. Además, el operario contribuye al mantenimiento de un entorno de trabajo limpio y ordenado, clave en la industria alimentaria. La posición requiere una actitud proactiva para identificar y comunicar cualquier desviación o incidencia en el proceso productivo, trabajando en estrecha colaboración con el equipo y los mandos intermedios para asegurar la eficiencia y continuidad operativa. El rol es dinámico y puede implicar la rotación entre diferentes puestos de trabajo dentro de la línea de producción, adaptándose a las necesidades operativas del momento y colaborando para alcanzar los objetivos de producción diarios y semanales establecidos por la empresa. Requisitos
Se requiere poseer la Educación Primaria completada y al menos un año de experiencia previa en un entorno de producción, preferentemente dentro del sector alimentario. Es imprescindible tener capacidad demostrada para el trabajo en equipo, proactividad y autonomía en la resolución de problemas básicos, así como disponibilidad y flexibilidad para adaptarse a turnos rotativos que incluyen mañana, tarde y noche de lunes a sábado. Se valorará positivamente la posesión de un carnet de carretillero en vigor. Se ofrece
El puesto ofrece un salario atractivo acorde a la experiencia y las responsabilidades del rol, dentro de una empresa sólida y establecida en el sector alimentario. Incluye acceso a programas de formación continua para el desarrollo profesional y se desarrolla en un entorno de buen ambiente de trabajo. La jornada laboral se organiza en turnos rotativos que cubren los periodos de mañana, tarde y noche, de lunes a sábado, requiriendo plena disponibilidad para este horario.