Descripción
El puesto de Vigilante Controlador es fundamental para garantizar la seguridad y el correcto funcionamiento operativo de un centro hospitalario. Sus responsabilidades principales abarcan la supervisión del acceso a las instalaciones, especialmente en el área de urgencias, donde se regula el horario de visitas y se controla la entrada del personal mediante sistemas electrónicos. Esta labor implica una constante interacción con pacientes, familiares y profesionales, ofreciendo información, derivando consultas y gestionando la recepción de correspondencia y mercancías.Además, el profesional será el punto de contacto principal durante los turnos nocturnos y fines de semana para cualquier incidencia técnica, manteniendo comunicación directa con los servicios de mantenimiento e informática. Una de sus tareas críticas incluye el monitoreo constante de las pantallas de videovigilancia conectadas a las cámaras de seguridad distribuidas por el recinto, velando por la integridad de pacientes, visitantes y empleados. Esta vigilancia activa es complementada con la gestión logística de apertura y cierre de puertas en horarios establecidos.
La posición requiere una alta capacidad de organización y atención al detalle, ya que también incluye la coordinación de la entrada y salida de profesionales externos, el registro de llamadas a médicos de guardia y el control de la ubicación del personal sanitario durante la noche para facilitar un contacto inmediato en caso de necesidad. En resumen, el rol combina funciones de seguridad física, atención al público y apoyo administrativo dentro de un entorno sanitario dinámico.