Descripción
El profesional desempeñará un papel fundamental en la valoración y seguimiento de los residentes y sus familias dentro del centro. Las tareas principales se centrarán en la realización de una valoración social integral al momento del ingreso, la cual servirá como base para la elaboración del Plan de Atención Individualizado (PAI). Este plan se diseñará de manera colaborativa con el equipo interdisciplinar del centro, garantizando un abordaje holístico de las necesidades de cada persona. La acogida y el acompañamiento durante el proceso de adaptación de los nuevos residentes y sus familias constituye otra de las responsabilidades clave, buscando facilitar una integración positiva en el entorno.El seguimiento y la revisión periódica de todos los casos asignados será una constante, evaluando la evolución y ajustando las intervenciones según sea necesario. Esta labor incluye la gestión activa de recursos, ayudas y prestaciones, como las relacionadas con la dependencia o las pensiones, así como la realización de los trámites pertinentes con las diferentes administraciones públicas. La coordinación fluida con los servicios sociales de la zona, los recursos sanitarios y otras entidades externas es esencial para crear una red de apoyo eficaz alrededor del residente.
Además, el profesional ofrecerá orientación y apoyo directo a las familias, actuando como un enlace de información y asesoramiento. Una parte importante de la función será la detección proactiva de posibles situaciones de vulnerabilidad o riesgo, colaborando en la implementación de protocolos de buen trato y en estrategias de prevención. La participación en las reuniones de equipo y en las iniciativas de mejora de la calidad del servicio, junto con la elaboración de informes y el registro meticuloso en la historia social de cada usuario, completan el perfil de las responsabilidades asociadas al puesto.