Descripción
El puesto implica la gestión integral de la relación con el cliente tras la venta de productos o equipos industriales, garantizando la máxima satisfacción y resolviendo cualquier cuestión que surja durante la fase de uso. Entre las responsabilidades clave se encuentra la atención directa a los clientes, recibiendo sus consultas, gestionando sus necesidades y proporcionando un seguimiento personalizado para asegurar que el producto cumple con las expectativas establecidas. Esta comunicación fluida es fundamental para construir relaciones a largo plazo y fidelizar a la cartera de clientes de la empresa, actuando como el principal punto de contacto para cualquier asunto postventa.Una parte sustancial del trabajo consiste en la gestión de incidencias, averías y reclamaciones. Esto implica diagnosticar problemas técnicos reportados por los clientes, coordinar las acciones necesarias con el servicio técnico interno o externo, y asegurar que las reparaciones o sustituciones se realizan dentro de los plazos acordados. Además, se encarga de la gestión administrativa de las garantías de los productos, verificando coberturas, procesando reclamaciones y asegurando el cumplimiento de los compromisos contractuales, lo que requiere precisión y conocimiento de los procedimientos establecidos.
El profesional también desempeña un rol de coordinación y asesoramiento. Debe facilitar la comunicación entre el cliente, el departamento comercial y el servicio técnico, asegurando que la información técnica y comercial fluya correctamente para una resolución eficiente. Proporciona asesoramiento técnico a los clientes sobre el uso óptimo, el mantenimiento preventivo y las características de los equipos. La posición requiere organización para planificar y supervisar las actividades de mantenimiento programado, así como iniciativa para proponer mejoras en los procesos de postventa que optimicen la experiencia del cliente y la eficiencia operativa del departamento.