Descripción
La posición se centra en la supervisión y el aseguramiento de la calidad durante todo el proceso productivo. Las funciones principales incluyen el control de calidad de la materia prima desde su recepción, asegurando que cumple con los estándares establecidos antes de su incorporación a la línea de producción. Durante el procesamiento, se realizan verificaciones continuas para mantener la integridad del producto. Esta labor es fundamental para garantizar la consistencia y seguridad del producto final que llega al consumidor.Una parte esencial del trabajo consiste en la realización de análisis físico-químicos, específicamente en productos derivados del tomate. El técnico es responsable de tomar muestras representativas en puntos críticos del proceso, siguiendo protocolos estrictos para evitar contaminaciones. Los resultados de estos análisis, que pueden incluir parámetros como acidez, grados Brix o viscosidad, deben ser registrados meticulosamente en los sistemas correspondientes. Este registro no solo sirve para el control interno, sino que es una evidencia auditable para cumplir con la normativa de seguridad alimentaria.
El rol también implica la vigilancia del cumplimiento de las especificaciones de calidad y de todos los protocolos de seguridad alimentaria vigentes, como pueden ser los basados en el APPCC. El profesional trabajará en coordinación con los equipos de producción para comunicar cualquier desviación y proponer acciones correctivas. La jornada se desarrolla en una planta de procesamiento de alimentos, lo que requiere adaptarse a un entorno industrial y a turnos rotativos que cubren las 24 horas para alinearse con la campaña de producción estacional.