Descripción
Este puesto de educador se enfoca en la atención directa a menores en acogimiento residencial durante los fines de semana, específicamente viernes, sábado y domingo. El profesional trabaja bajo la supervisión del responsable y del profesional de atención directa, contribuyendo a la aplicación de la idiosincrasia propia de cada recurso. Su labor principal es actuar como modelo de referencia en cuanto a pautas de comportamiento y desempeño de roles sociales que faciliten la integración en la sociedad actual. Esto implica prestar atención y dar respuesta a las necesidades físicas, psicológicas, educativas, familiares y emocionales de los menores. Además, es fundamental conocer en profundidad la historia personal de cada menor y la de sus familias, realizando un trabajo continuo de observación para una intervención adecuada.El educador participa activamente en la elaboración de los programas educativos individuales de cada menor, coordinándose con el Equipo Técnico, y se encarga de llevar a la práctica estos programas diseñados. Esto incluye colaborar en la organización de las actividades de la vida cotidiana, como las relacionadas con el ámbito sanitario, escolar y de higiene, siempre en función de los objetivos educativos previstos para cada individuo. Asimismo, vela por el buen funcionamiento de la convivencia y el cumplimiento de la normativa del recurso, favoreciendo el uso correcto y adecuado de las instalaciones. El profesional también participa en las actividades del centro y colabora con el equipo técnico en el seguimiento y tratamiento de las familias, actuando de manera proactiva para buscar soluciones y responder a las situaciones que se presenten en su nivel de intervención.
En los turnos que requieren presencia nocturna en los recursos, el educador permanece despierto, asumiendo las tareas y funciones asociadas al puesto. Además, participa en la elaboración de informes relacionados con la atención educativa y realiza el registro correspondiente a su intervención. El horario incluye trabajo los viernes por la tarde o mañana, y sábados y domingos en jornada intensiva durante el día, con los descansos establecidos por ley y rotaciones programadas. La duración del contrato está asociada a sustituciones por vacaciones, ofreciendo una oportunidad para aplicar competencias clave como autocontrol emocional, empatía, orientación a resultados, compromiso, responsabilidad, trabajo en equipo, gestión del conflicto y profesionalidad en un entorno residencial especializado.