Descripción
El programa se integra dentro de la red de salud mental catalana, con el propósito fundamental de fomentar la autonomía personal, mejorar la calidad de vida y empoderar a las personas que tienen un diagnóstico en el ámbito de la salud mental. La iniciativa busca que los participantes sean agentes activos en su propio proceso de recuperación, facilitando al mismo tiempo su plena integración en la comunidad. Uno de los objetivos específicos es acompañar a las personas mayores que presentan problemas de salud mental durante la transición hacia los servicios especializados en atención a la vejez. Paralelamente, el programa también dirige su acción hacia las familias y el entorno cercano del usuario, ofreciéndoles apoyo y haciéndoles partícipes del plan de trabajo establecido, lo que contribuye a una red de soporte más sólida y comprensiva.Las principales funciones se centran en la intervención individual, tanto en el domicilio de la persona como en el entorno comunitario. En el ámbito domiciliario, las tareas incluyen informar sobre el programa, sus objetivos y la metodología de intervención, acompañar el proceso de acogida y vinculación, realizar un seguimiento personalizado y diseñar planes de acción individualizados de manera conjunta con la persona atendida. Además, se requiere evaluar y reajustar periódicamente dichos planes de intervención para adaptarlos a la evolución de las necesidades. El apoyo emocional es otro pilar fundamental, con el fin de que la persona pueda avanzar en los itinerarios y proyectos de vida que se han marcado de forma consensuada.
En el ámbito comunitario, el trabajo implica un profundo conocimiento del territorio de actuación, identificando entidades, servicios y equipamientos disponibles. Es esencial crear nuevas alianzas con los servicios sanitarios, sociales y culturales de la zona, así como mantener los vínculos existentes entre la persona y sus profesionales de referencia. La labor también comprende motivar, potenciar la curiosidad y acompañar activamente a la persona en su participación en la comunidad. Finalmente, se llevan a cabo tareas administrativas como la difusión del programa en el territorio, el registro de las actuaciones de seguimiento, la documentación de las coordinaciones y derivaciones con otros profesionales y entidades, y la actualización constante de la documentación generada.