Descripción
El puesto requiere la combinación de las funciones propias de un auxiliar de enfermería y de un animador sociocultural, dirigidas al cuidado y bienestar de los residentes de una tercera edad. Las responsabilidades gerocultoras incluyen la asistencia directa en las actividades de la vida diaria, como la ayuda en la alimentación, la movilización, el aseo personal y la administración de medicación bajo supervisión. Paralelamente, las tareas de animación sociocultural comprenden la planificación y ejecución de actividades recreativas, lúdicas y sociales diseñadas para promover la participación, la estimulación cognitiva y el mantenimiento de las relaciones interpersonales entre los residentes. Este enfoque integral busca no solo atender las necesidades físicas y sanitarias, sino también fomentar un entorno enriquecedor que mejore la calidad de vida emocional y social.El profesional deberá poseer y acreditar de manera formal las dos titulaciones requeridas: Técnico en Cuidados Auxiliares de Enfermería (TCAE) y Técnico en Animación Sociocultural (TASOC). La formación en TCAE garantiza los conocimientos sanitarios básicos y las técnicas de cuidado asistencial, mientras que la titulación en TASOC proporciona las herramientas metodológicas para la dinamización de grupos y la organización de proyectos de ocio y tiempo libre. La integración de ambos perfiles es fundamental para el desarrollo completo del rol, ya que permite una atención holística que abarca desde el apoyo en procesos de dependencia hasta la creación de un clima comunitario positivo y activo dentro de la residencia.
El entorno de trabajo es una residencia privada para personas mayores, lo que implica operar dentro de un marco regulado que vela por los estándares de calidad asistencial. La jornada laboral es completa, de lunes a viernes, lo que permite una estabilidad horaria y una planificación constante de las actividades. El salario mensual establecido es de 1425 euros. Este perdual dual es clave en el sector sociosanitario, donde la demanda de profesionales capaces de fusionar el cuidado técnico con la intervención psicosocial está en crecimiento, respondiendo a modelos de atención centrados en la persona que valoran tanto la salud como el bienestar integral.