Descripción
El profesional que se incorpore será la persona de referencia en el día a día de un grupo de residentes adultos con discapacidad intelectual y trastornos de conducta asociados. Esto implica conocer en profundidad sus rutinas, preferencias, dificultades y formas de comunicación, especialmente cuando no pueden expresar sus necesidades verbalmente. El acompañamiento en la vida diaria incluye proporcionar apoyo en actividades como el aseo personal, las comidas, la organización del vestuario, la habitación y los desplazamientos, siempre fomentando la máxima autonomía posible de cada persona. Se trabajará activamente en el diseño y ejecución de programas personalizados de autonomía, estableciendo objetivos concretos para cada residente, tales como el manejo básico de dinero, la preparación de alimentos sencillos o la movilidad autónoma por el entorno local. La organización del ocio y la participación social constituye otro pilar fundamental, mediante la planificación de talleres, salidas, actividades en el entorno natural de la Sierra Norte y celebraciones, con el fin de enriquecer la vida cotidiana más allá de los cuidados básicos. El rol también conlleva la prevención y gestión de situaciones conductuales, aplicando planes de apoyo individualizados, anticipando factores desencadenantes y actuando con criterio y serenidad. Para ello, se proporcionará formación específica en apoyo conductual positivo y supervisión periódica. Finalmente, el registro sistemático de la información relevante de cada jornada y la participación activa en las reuniones del equipo multidisciplinar son esenciales, ya que la observación directa del integrador social es una fuente de información invaluable para la evolución y el bienestar de los residentes. Requisitos
Se requiere poseer el título de Técnico Superior en Integración Social o Grado en Educación Social. Es fundamental demostrar un interés genuino por la atención a personas adultas con discapacidad intelectual. Se valorará positivamente la experiencia previa en atención directa o en el manejo de trastornos de conducta, aunque no es un requisito excluyente, ya que en el centro se proporciona formación y aprendizaje continuo. El candidato ideal debe mantener la calma en situaciones difíciles y tener facilidad para el trabajo en equipo colaborativo. Se ofrece
El contrato es indefinido desde el momento de la incorporación, con una jornada completa y un salario bruto de 1.800 euros mensuales en 14 pagas, lo que equivale a 25.200 euros brutos anuales. El sistema de libranzas es de 6 por 3, es decir, seis días consecutivos de trabajo seguidos de tres días consecutivos de descanso, resultando en aproximadamente 120 días libres al año. Los turnos son rotativos entre mañana y tarde, sin turnos de noche. Para personas que necesiten desplazarse, se ofrece alojamiento temporal. Existe una retribución flexible que puede incluir tickets restaurante, ayuda para transporte, guardería o seguro médico, según las condiciones aplicables. Además, existe la posibilidad de adaptar la jornada a tiempo parcial si fuera necesario.