Descripción
Esta posición se enfoca en el mantenimiento integral de instalaciones destinadas a personas con discapacidad, garantizando que todos los espacios sean funcionales, seguros y cumplan con las normativas de accesibilidad vigentes. Las responsabilidades principales incluyen la supervisión constante del estado de las infraestructuras, la identificación proactiva de necesidades de reparación y la ejecución de trabajos preventivos que eviten deterioros mayores. Se busca asegurar un entorno óptimo que favorezca la autonomía y el bienestar de los usuarios, adaptando las instalaciones a sus requerimientos específicos y promoviendo la inclusión a través de espacios bien conservados.El trabajo demanda una atención meticulosa a detalles que puedan afectar la movilidad o la seguridad, como el estado de rampas, pasillos, puertas, sistemas de iluminación y servicios sanitarios. Además, se coordina con otros departamentos para planificar intervenciones que minimicen molestias a los residentes, gestionando proveedores externos cuando sea necesario para especialidades como electricidad o fontanería. El objetivo es mantener un estándar alto de conservación que responda a las particularidades de un colectivo con necesidades diversas.
Se valorará especialmente la sensibilidad hacia las circunstancias de las personas con discapacidad, traduciéndola en acciones de mantenimiento respetuosas y eficaces. La labor contribuye directamente a la calidad de vida en el centro, haciendo de los espacios físicos un apoyo cotidiano para sus ocupantes. Se espera un compromiso con la mejora continua y la aplicación de soluciones prácticas que refuercen la funcionalidad y accesibilidad del edificio en su conjunto.