Descripción
Este puesto se centra en la prestación de apoyo y acompañamiento directo a personas adultas con discapacidad intelectual y/o problemas de salud mental, en un entorno residencial y de vida independiente. El profesional será responsable de facilitar el desarrollo de las capacidades personales y la autonomía de los usuarios, trabajando dentro de un marco de respeto, dignidad y promoción de la inclusión social. Las funciones implican una supervisión activa y un apoyo personalizado, adaptándose a las necesidades individuales de cada persona para fomentar su bienestar integral.El rol requiere una intervención constante y coordinada, no solo en la gestión de las rutinas cotidianas dentro de los pisos con monitoraje, sino también en el programa de soporte a la vida independiente. Esto incluye el acompañamiento en actividades fuera del hogar, la facilitación de la participación comunitaria y el trabajo en estrecha colaboración con otros profesionales del sector social y sanitario. La labor es fundamental para garantizar un entorno estable, seguro y enriquecedor que permita a los usuarios avanzar hacia sus objetivos personales.
El enfoque del puesto es holístico, abarcando desde el cuidado básico y la administración de tratamientos médicos prescritos, hasta el apoyo emocional y el desarrollo de habilidades para la vida diaria. Se prioriza la creación de relaciones de confianza, la observación continua para detectar cambios en el estado de los usuarios y la implementación de estrategias de intervención acordadas con el equipo multidisciplinar. El objetivo último es contribuir a una mejora sostenible en la calidad de vida y el grado de autodeterminación de las personas atendidas.