Descripción
El puesto se desarrolla en un centro de acogida para solicitantes de protección internacional, con un enfoque en el apoyo a la vida cotidiana y la convivencia. Las funciones principales incluyen establecer y mantener dinámicas de funcionamiento, horarios y actividades diarias, garantizando el cumplimiento de las normas de convivencia establecidas en el reglamento interno. Se requiere una observación constante para detectar y comunicar cualquier incidencia que pueda alterar la dinámica del centro al equipo técnico o a la coordinación, facilitando un entorno ordenado y seguro. La colaboración en tareas administrativas como el control de asistencia, la entrega de materiales y el mantenimiento de registros básicos es fundamental para la operativa diaria.Otra dimensión importante del rol es la facilitación comunicativa y de integración, prestando apoyo en la interpretación grupal o individual cuando existan barreras idiomáticas, lo que permite una mejor comprensión de las normas y procedimientos del centro. El profesional también colabora en la organización de talleres, actividades y salidas, además de realizar acompañamientos para trámites externos o actividades de la vida diaria, apoyando la autonomía de las personas acogidas. La mediación en pequeños conflictos de convivencia y la derivación a otros profesionales ante necesidades específicas son tareas clave para mantener un ambiente armónico.
Además, se ofrece escucha y acompañamiento emocional, detectando y comunicando situaciones de riesgo o malestar para una intervención oportuna. La participación en reuniones de equipo periódicas permite un seguimiento general del funcionamiento del centro, mientras que la cumplimentación de registros del turno y la colaboración en la organización de documentos aseguran una gestión eficiente. Este rol combina apoyo práctico, administrativo y emocional, siendo esencial para la dinámica y el bienestar dentro del centro de acogida.