Descripción
Este puesto de Operario de Producción Papelera se centra en el proceso de bobinado, una etapa fundamental en la fabricación de papel. El profesional será responsable de supervisar y garantizar el correcto funcionamiento del proceso de bobinado, asegurando que la hoja de papel se enrolle adecuadamente en el jumbo. Esta función es crucial para mantener la calidad del producto final y la eficiencia de la línea de producción, ya que cualquier desviación puede afectar a las etapas posteriores del proceso industrial. La persona en este rol debe poseer una gran atención al detalle y una comprensión profunda de la maquinaria involucrada para identificar y resolver problemas de forma proactiva, minimizando los tiempos de inactividad y los desperdicios de material. Además, se requiere una comunicación efectiva con otros miembros del equipo y con los supervisores para reportar el estado de la producción y coordinar las operaciones de manera segura y eficiente. El entorno de trabajo es dinámico y requiere adaptabilidad, ya que las condiciones de producción pueden variar. El operario debe seguir estrictamente todos los protocolos de seguridad establecidos para prevenir accidentes, especialmente cuando se manejan equipos pesados y se trabaja en alturas. Este puesto ofrece una valiosa experiencia en un entorno industrial real, permitiendo al candidato desarrollar habilidades técnicas específicas del sector papelero que son altamente transferibles. Requisitos
Se requiere experiencia previa mínima de dos años en un puesto similar dentro de la industria, específicamente en funciones relacionadas con el bobinado de papel. Es imprescindible poseer carnet de puente grúa, carnet de carretillas elevadoras y carnet para trabajos en alturas y espacios confinados. Se valorará formación de Ciclo Formativo de Grado Medio o Superior en áreas afines a la producción industrial o la mecánica. El candidato debe demostrar habilidad para el mantenimiento preventivo y correctivo básico de los equipos de su área. Se ofrece
El contrato ofrecido es de carácter temporal, con jornada completa de 40 horas semanales en un sistema de quinto turno que incluye trabajo de lunes a domingo. Existe la posibilidad, según desempeño y necesidades de la empresa, de que el contrato temporal derive en una incorporación a la plantilla estable de la empresa cliente. El ambiente de trabajo se describe como dinámico y agradable, con un equipo de profesionales competente.