Descripción
El programa está dirigido a la atención y apoyo de personas jóvenes que se encuentran bajo medidas de protección, facilitando su transición hacia una vida independiente. La labor fundamental se centra en ofrecer un entorno seguro y estructurado que fomente el desarrollo de habilidades personales y sociales, esenciales para su autonomía futura. El trabajo implica una relación directa y continuada con los jóvenes, basada en la escucha activa y el acompañamiento en su proceso de crecimiento.Las actividades diarias se desarrollan dentro de un marco de intervención social diseñado para cubrir las necesidades detectadas, promoviendo la adquisición de competencias para la vida cotidiana y la gestión de recursos. Se prioriza la creación de un clima de confianza y respeto, donde los jóvenes puedan expresar sus inquietudes y recibir orientación personalizada. El objetivo último es prepararles para afrontar con éxito las responsabilidades de la vida adulta una vez finalice su etapa bajo tutela.
La posición requiere un compromiso profundo con los principios de la protección a la infancia y la juventud, así como una capacidad demostrada para trabajar en equipo y coordinarse con otros profesionales del ámbito social. El rol es clave dentro del dispositivo de preemancipación, actuando como un referente estable y de apoyo para los participantes del programa durante los fines de semana y días festivos, momentos que suelen ser especialmente sensibles.