Descripción
El rol se centra en proporcionar asistencia técnica y resolver incidencias en un entorno basado en Linux, garantizando la operatividad y el rendimiento de los sistemas informáticos. Esto incluye la administración diaria de servidores y estaciones de trabajo con Ubuntu Desktop y Debian Server, configurando y manteniendo los sistemas operativos para asegurar su estabilidad y seguridad. Las responsabilidades abarcan desde la instalación de actualizaciones y parches hasta la monitorización del rendimiento del sistema, identificando y corrigiendo posibles vulnerabilidades o problemas de funcionamiento. El trabajo requiere una comprensión sólida de la infraestructura tecnológica para poder responder eficazmente a las necesidades del usuario y de la empresa, optimizando los recursos disponibles y documentando todos los procedimientos realizados.Además del trabajo con software, este puesto implica tareas relacionadas con el hardware, como el ensamblaje y la configuración de equipos informáticos, periféricos como impresoras, y dispositivos de movilidad con tecnología RF. La persona será responsable de asegurar que todos los componentes físicos estén correctamente instalados, configurados y funcionando en sincronía con los sistemas operativos y las aplicaciones. Esto requiere habilidades prácticas para diagnosticar fallos en el hardware, realizar reparaciones básicas o coordinar con proveedores para soluciones más complejas, siempre priorizando la minimización del tiempo de inactividad y la continuidad del servicio para los usuarios finales.
En el ámbito de redes, el trabajo incluye la gestión de la conectividad LAN y WLAN, configurando routers, switches y puntos de acceso para garantizar una red estable y segura. La persona utilizará herramientas ITSM para registrar, priorizar y resolver incidencias, siguiendo protocolos establecidos para la gestión de servicios. Este enfoque sistemático permite un seguimiento claro de los problemas, facilitando la comunicación con otros equipos y asegurando que las soluciones se implementen de manera eficiente. El objetivo final es mantener un entorno tecnológico robusto que soporte las operaciones diarias de la empresa, adaptándose a las demandas cambiantes y contribuyendo a la mejora continua de los procesos de soporte técnico.