Descripción
La posición implica el desarrollo y supervisión integral del programa de protección internacional, asegurando la correcta gestión del sistema de acogida. Esto abarca la atención directa a las personas beneficiarias, la dirección de equipos profesionales y la coordinación efectiva de todos los recursos y dispositivos disponibles. El rol es fundamental para mantener la coherencia y calidad en todos los centros, garantizando que la intervención social se realice conforme a los criterios metodológicos establecidos y con un enfoque centrado en la persona.Entre las responsabilidades principales se encuentra la creación y seguimiento de planes de trabajo para los equipos de coordinación y supervisión, definiendo pautas claras, responsables y métodos de aplicación. Esto incluye la evaluación periódica del desempeño profesional, la identificación de áreas de mejora y la generación de planes de acción concretos para optimizar los resultados. El supervisor también participa activamente en procesos de selección de personal, así como en la formación y acogida de nuevos integrantes del equipo, fomentando un ambiente de desarrollo técnico y humano.
Además, el puesto requiere coordinar y gestionar al equipo de supervisión desde la oficina central, asegurando la calidad técnica de todas las intervenciones realizadas en los centros. Se debe orientar y realizar un seguimiento especial de los casos que presenten mayor dificultad o vulnerabilidad, organizando reuniones para la toma de decisiones. Otra faceta importante es la gestión de las relaciones externas con otras entidades e instituciones, la resolución de incidencias y quejas en los centros, y el desarrollo de acciones complementarias al programa principal en colaboración con otros supervisores.