Descripción
La persona seleccionada desarrollará un papel fundamental en el entorno de un hogar de acogida, trabajando en estrecha colaboración con los servicios sociales y el equipo educativo. Su labor principal consistirá en implementar y ejecutar un plan de intervención individualizado para cada menor tutelado, asegurando un entorno seguro, estructurado y enriquecedor que promueva su desarrollo integral. Este proceso incluye la supervisión diaria de las rutinas básicas de los menores, abarcando aspectos esenciales como la higiene personal, la alimentación equilibrada y el cuidado de su salud física y emocional. Además, el auxiliar educativo será responsable de fomentar la autonomía progresiva de los menores, enseñándoles hábitos de responsabilidad y organización que les preparen para la vida adulta, todo ello desde un enfoque de acompañamiento respetuoso y empático. La función también implica un importante componente de apoyo pedagógico, que requiere diseñar y llevar a cabo actividades educativas adaptadas a las necesidades de cada niño o adolescente. Estas actividades estarán orientadas a fortalecer sus habilidades sociales, mejorar su capacidad para la resolución pacífica de conflictos y dotarles de herramientas para una adecuada gestión emocional. El trabajo se realiza en equipo, por lo que la coordinación constante con otros educadores, psicólogos y agentes sociales es imprescindible para evaluar el progreso, ajustar las estrategias de intervención y garantizar la coherencia en la atención prestada a los menores en situación de tutela. Requisitos
Se requiere contar con formación o experiencia previa en el ámbito de la educación social, integración social, psicología o pedagogía. Es fundamental poseer una gran capacidad de escucha, empatía y habilidades para la comunicación efectiva con niños y adolescentes. Se valorará positivamente conocimientos sobre protección a la infancia y trabajo con menores en situación de vulnerabilidad. Se ofrece
El contrato ofrecido es de formación y aprendizaje, con una retribución bruta anual que oscila entre los 18.001 y los 24.000 euros. La jornada laboral está prevista para su desarrollo durante los fines de semana, adaptándose al funcionamiento de un hogar de acogida residencial. Las condiciones específicas del puesto se ajustarán a la normativa vigente en materia de contratos formativos.