Descripción
El rol se centra en la prestación de apoyo integral y acompañamiento psicosocial a mujeres que han sobrevivido a situaciones de trata de personas o explotación, así como a sus hijos menores, dentro de un entorno residencial. El objetivo principal es facilitar procesos de recuperación emocional y social que promuevan la autonomía y la plena integración en la comunidad. La intervención se desarrolla a través de un enfoque holístico, abarcando desde la acogida inicial hasta el seguimiento a largo plazo de itinerarios personalizados, siempre en coordinación con un equipo multidisciplinar compuesto por educadoras y trabajadoras sociales. Este trabajo implica una atención constante a las dinámicas individuales y grupales, fomentando un ambiente de seguridad y respeto que permita a las participantes reconstruir sus vidas. La labor se extiende más allá del ámbito residencial, apoyando la gestión de trámites administrativos, sanitarios y legales, y promoviendo la adquisición de habilidades prácticas para la vida diaria. Se trata de un compromiso profundo con el empoderamiento de las mujeres, reconociendo y abordando las múltiples dimensiones de vulnerabilidad y exclusión que enfrentan, para allanar el camino hacia una vida independiente y digna. Requisitos
Se requiere titulación en Trabajo Social, Educación Social, Integración Social o disciplinas afines. Es imprescindible contar con experiencia previa en intervención directa con colectivos en situación de vulnerabilidad o exclusión social, preferentemente con mujeres supervivientes de violencia. Se valorará positivamente formación específica en enfoques de género, trauma o derechos humanos. Se ofrece
La posición ofrece un contrato de formación y aprendizaje con una retribución bruta anual comprendida entre 12.000 y 18.000 euros. Incluye participación en programas de formación continua interna y externa específicos del sector. El entorno de trabajo es un recurso residencial que requiere flexibilidad horaria para adaptarse a las necesidades del servicio.