Descripción
El coordinador de integración será responsable del proceso inicial de incorporación de nuevos usuarios al servicio de teleasistencia. Esto incluye realizar la visita de alta en el servicio, informando detalladamente a las personas solicitantes y a sus familias sobre la naturaleza de los servicios prestados, las condiciones contractuales y el funcionamiento del sistema. Durante esta fase, se lleva a cabo una valoración integral de la solicitud, analizando la situación personal, familiar y social de la persona usuaria para garantizar que el servicio se adapte a sus necesidades específicas y circunstancias particulares. Esta evaluación inicial es fundamental para establecer una base sólida de atención personalizada.Entre las funciones principales se encuentra la elaboración de informes técnicos correspondientes a las altas de los usuarios, documentando todos los aspectos relevantes de la valoración inicial. El coordinador también debe evaluar la necesidad de instalar dispositivos adicionales en el domicilio del usuario y participar en la puesta en marcha de pilotos de teleasistencia avanzada y telemonitorización. Es necesario tener un conocimiento profundo de la disponibilidad del servicio telefónico compatible con el sistema y coordinar la entrega e instalación de los terminales, especificando los trabajos técnicos requeridos y supervisando las pruebas necesarias para el correcto funcionamiento de todo el sistema. Una parte clave del rol es familiarizar al usuario y a sus cuidadores con el manejo del terminal y de las Unidades de Control Remoto (UCR) u otros dispositivos instalados en el hogar.
Además, el profesional realizará visitas de seguimiento periódicas, atendiendo a las pautas y prioridades establecidas en el protocolo del servicio, para evaluar la adaptación del usuario y el funcionamiento técnico. Colaborará activamente en la detección de usuarios que puedan encontrarse en situaciones complejas, como casos de maltrato, uso inadecuado del servicio, o la necesidad de derivación a otros recursos sociales o sanitarios. El puesto requiere una gran capacidad de organización, empatía y habilidades técnicas para asegurar que la integración del usuario al servicio sea fluida, segura y efectiva, contribuyendo así a su bienestar y autonomía.