Descripción
El puesto de vigilante de seguridad tiene como responsabilidad principal la vigilancia y protección de bienes muebles e inmuebles, así como de las personas que puedan encontrarse en los mismos. La función esencial es prevenir la comisión de actos delictivos o infracciones relacionadas con el objeto bajo protección. El profesional debe operar en estricta conformidad con el marco legal establecido, principalmente la Ley 5/2014, de 4 de abril, de Seguridad Privada y el Real Decreto 2364/1994, de 9 de diciembre. Esto implica un conocimiento profundo y la aplicación correcta de estas normativas en el desarrollo de las tareas diarias, garantizando que todas las acciones se ajusten a los procedimientos y límites de actuación definidos.Entre las funciones específicas se encuentra la obligación de poner a disposición de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad a cualquier presunto delincuente relacionado con el objeto de protección, junto con los instrumentos, efectos o pruebas del hecho. El vigilante no tiene facultad para proceder a interrogatorios. Otras tareas incluyen la protección del almacenamiento de valores y objetos valiosos, la gestión de la respuesta a alarmas desde centrales cuando no corresponda a las fuerzas de seguridad, y la colaboración activa siguiendo las instrucciones de los responsables de dichos cuerpos. Esta colaboración es crucial para el mantenimiento y restablecimiento de la seguridad ciudadana dentro de los espacios asignados.
Adicionalmente, el vigilante puede realizar controles de identidad en accesos o en el interior de los inmuebles bajo su custodia, pudiendo impedir la entrada sin retener documentación personal. Deberá registrar los datos de las personas identificadas y, según las instrucciones específicas de seguridad del lugar, proporcionarles una credencial de acceso que será retirada al finalizar la visita. Otra responsabilidad clave es intervenir en la evitación y extinción de incendios, siniestros y accidentes en general. La retribución anual asociada a este puesto es de 18,000 euros. El contrato se desarrolla en un entorno de obra, requiriendo una presencia física constante y un alto grado de atención y cumplimiento normativo.