Descripción
El puesto implica la protección de bienes, instalaciones y personas asignadas a la vigilancia. Las funciones principales incluyen realizar rondas de control, supervisar los accesos a las instalaciones y verificar que se cumplan las normas de seguridad establecidas. Se requiere llevar a cabo registros y comprobaciones periódicas para prevenir actos delictivos o infracciones, garantizando así la integridad del entorno bajo custodia. La labor exige una constante atención al detalle y la capacidad de actuar conforme a los protocolos en situaciones que puedan presentarse.El profesional deberá aplicar medidas de prevención de riesgos laborales, calidad y medio ambiente en el desarrollo de sus tareas, siempre dentro del marco de sus competencias. Es fundamental mantener una actitud vigilante y proactiva, informando de cualquier incidencia o anomalía detectada. El trabajo se realiza en un horario específico y requiere adaptabilidad para cumplir con las necesidades operativas del servicio, asegurando una cobertura eficaz durante las jornadas establecidas.
El rol contribuye a la seguridad general del lugar, mediante la disuasión de actividades no autorizadas y la respuesta inicial ante emergencias. Se espera que el vigilante colabore con el equipo y siga las instrucciones de los superiores, respetando en todo momento la legislación vigente en materia de seguridad privada. La posición ofrece estabilidad laboral a través de un contrato indefinido, con una jornada semanal predefinida que permite una conciliación con la vida personal.