Descripción
La posición está orientada a la gestión integral del ciclo comercial dentro del sector de los servicios de recursos humanos, focalizada en la expansión de cartera de clientes en el área geográfica asignada. Las responsabilidades principales implican la identificación y captación de nuevas empresas como clientes potenciales, lo que requiere una comprensión profunda de las dinámicas del mercado laboral local y de los distintos sectores industriales presentes en la región. El desarrollo de esta actividad es fundamental para el crecimiento del negocio, estableciendo las bases para relaciones comerciales sólidas y duraderas. La interacción con los prospectos debe ser proactiva y estratégica, adaptando el enfoque a las necesidades específicas de cada organización contactada, con el fin último de convertirlos en clientes satisfechos del servicio ofrecido.La ejecución de las tareas comerciales se realizará empleando un abanico de canales de comunicación que incluyen llamadas telefónicas, correo electrónico, redes profesionales y, de manera destacada, visitas presenciales a las instalaciones de las empresas. Estas visitas tienen como objetivo principal realizar un diagnóstico preciso de las necesidades de personal de cada cliente potencial, identificando áreas de mejora, picos de actividad estacionales o carencias específicas en su estructura laboral. A partir de esta evaluación, se elaborarán propuestas comerciales personalizadas que no solo respondan a las necesidades detectadas, sino que también destaquen el valor diferencial de los servicios proporcionados, garantizando que la solución ofrecida sea la más adecuada y competitiva.
Posteriormente, se llevará a cabo la fase de negociación de los términos del acuerdo comercial, donde será necesario demostrar habilidades de comunicación persuasiva y de resolución de objeciones para cerrar con éxito los acuerdos. Todo el proceso y la interacción con clientes y prospectos deberá ser documentado de manera rigurosa y organizada en el sistema CRM de la empresa. Este registro no es una mera formalidad administrativa, sino una herramienta crucial para realizar un seguimiento meticuloso de la actividad comercial, analizar el rendimiento, prever futuras acciones y mantener una cartera de clientes actualizada y gestionada eficientemente, asegurando así una continuidad en la relación y la posibilidad de ampliar los servicios contratados en el futuro.