Descripción
El puesto se desarrolla en el marco de un programa de intervención social cuyo objetivo principal es abordar de forma integral las situaciones en las que la población adolescente y joven adulta, aproximadamente entre 12 y 21 años, no accede o no participa en los recursos normalizados disponibles en su entorno comunitario. Estas situaciones suelen generar dificultades en la convivencia vecinal y, en ocasiones, pueden derivar en conductas disruptivas. La función esencial del rol es establecer vínculos alternativos y positivos con este colectivo a través del contacto directo y continuado en su entorno más próximo, es decir, en los espacios públicos y calles que frecuentan. Este enfoque pretende actuar como un recurso de tránsito, facilitando que los jóvenes se integren de forma crítica y normalizada en todos aquellos espacios, actividades y recursos comunitarios que están a su disposición, promoviendo así su desarrollo personal y social.La metodología de trabajo se basa en la intervención socioeducativa en medio abierto, lo que implica salir a buscar activamente a los jóvenes en su propio territorio, alejándose de un modelo de espera pasiva en un centro. Las acciones se estructuran en tres niveles: intervención individual, para trabajar objetivos personalizados; intervención grupal, para fomentar dinámicas de grupo saludables y habilidades sociales; e intervención comunitaria, para actuar sobre el entorno y tejer redes de apoyo con otros agentes sociales del barrio. El trabajo se realiza principalmente en el distrito de Loranca, en Fuenlabrada, donde se identifican las necesidades específicas de la población juvenil.
El profesional que ocupe este puesto será una figura de referencia y apoyo para los jóvenes, actuando como un puente entre ellos y la comunidad. Su labor contribuirá a la prevención de situaciones de riesgo, como el absentismo escolar o el consumo problemático de sustancias, y a la promoción de alternativas de ocio saludable y constructivo. Se busca generar procesos de empowerment que permitan a los adolescentes y jóvenes tomar decisiones informadas sobre sus vidas, fomentando su autonomía y su sentido de pertenencia a una comunidad que los valora y los incluye.