Descripción
El profesional desempeñará un rol clave dentro de un equipo multidisciplinar, enfocándose en la intervención y el apoyo directo a menores y sus familias dentro de un contexto residencial. Las funciones principales incluyen la gestión integral de casos familiares, desde la fase inicial de acogida y evaluación hasta el desarrollo y seguimiento de planes de intervención personalizados. Será responsable de coordinar acciones con otros agentes y servicios, tanto internos como externos, asegurando una atención coherente y continuada.Una parte sustancial del trabajo consiste en la elaboración de informes técnicos, diagnósticos familiares y documentación administrativa, manteniendo un registro preciso de todas las intervenciones para su posterior análisis y evaluación. Además, el trabajador social proporcionará asesoramiento técnico y apoyo al equipo residencial, contribuyendo al desarrollo de estrategias que promuevan la autonomía y el bienestar de los jóvenes. La capacidad para establecer relaciones de confianza y mediar en situaciones complejas será fundamental para el éxito en el puesto.
La posición requiere una actitud proactiva y comprometida, con un enfoque centrado en la persona y en el fortalecimiento de los vínculos familiares. El profesional deberá adaptarse a las necesidades dinámicas de los usuarios, fomentando su participación activa en el proceso de intervención y trabajando hacia objetivos de reinserción y desarrollo personal claramente definidos.