Descripción
El profesional asumirá la responsabilidad de ejecutar tareas de intervención educativa directa con menores, jóvenes y sus familias. Su objetivo principal será la formación integral y global de los individuos o grupos bajo su supervisión. En este marco, colaborará estrechamente con el equipo técnico y bajo la dirección del coordinador o director del centro, participando activamente en todas las fases del proceso educativo, desde la orientación inicial hasta la evaluación final. Una de sus funciones esenciales será la elaboración y el seguimiento continuo de un plan de intervención personalizado para cada menor o grupo, adaptando las estrategias a las necesidades específicas detectadas. Además, deberá organizar la vida cotidiana dentro de la unidad residencial, atendiendo a las necesidades básicas y de desarrollo conforme a la normativa vigente y las directrices establecidas por la dirección del centro, con el fin de fomentar la autonomía personal y la integración social de los jóvenes. Otra área de acción importante consiste en el diseño y ejecución de proyectos específicos dentro de los programas anuales. Estos proyectos pueden incluir la preparación y acompañamiento en salidas al exterior para actividades educativas, formativas, laborales, sanitarias, de ocio o trámites administrativos y judiciales. El educador también supervisará el trabajo del personal auxiliar y del controlador, asegurando la correcta aplicación de los protocolos educativos. Deberá contribuir de manera proactiva al mantenimiento de la seguridad y el orden en el centro, respondiendo ante posibles emergencias en su grupo. La comunicación fluida con la dirección es fundamental, por lo que informará diariamente sobre las actuaciones realizadas, las incidencias ocurridas y las medidas adoptadas. Conocer y aplicar la legislación vigente en materia de protección de menores es un aspecto indispensable del rol. Finalmente, el profesional será responsable de la elaboración y cumplimentación de toda la documentación, registros e informes pertinentes sobre el comportamiento y la evolución de los menores a su cargo, así como de cualquier otra función que derive del proyecto educativo de la entidad. Requisitos
Se requiere titulación universitaria oficial en Educación Social. Es imprescindible contar con experiencia previa demostrable en el trabajo con menores no acompañados, especialmente en el rango de edad de 12 a 18 años. Se valorarán positivamente conocimientos de idiomas como francés, árabe o wolof. Asimismo, se exigen competencias básicas en informática a nivel de usuario para la gestión de documentación digital. Se ofrece
La oferta contempla un contrato de carácter temporal. El rango salarial anual ofrecido se sitúa entre 24001 y 30000 euros brutos. La jornada laboral concreta deberá ser consultada con el empleador. El puesto se desarrolla en el ámbito de la protección y reforma juvenil, siguiendo las directrices del convenio colectivo estatal correspondiente.