Descripción
La persona contratada será responsable de la operativa integral y el desarrollo de eventos, lo que constituye aproximadamente el 70% de sus funciones. Este rol implica un conocimiento profundo de cada orden de servicio y su planificación correspondiente, así como la asistencia a reuniones y briefings previos con todos los equipos implicados en el servicio. La coordinación del montaje, desarrollo y posterior desmontaje del evento es fundamental, garantizando en todo momento los estándares de calidad establecidos por la empresa. Durante el servicio, se liderará, supervisará y distribuirán las funciones del personal de sala, manteniendo una comunicación constante y fluida con los departamentos de cocina y producción para asegurar la perfecta sincronización.Además de las funciones operativas, el puesto asume un rol de interlocución principal con el cliente, el wedding planner o el responsable directo del evento, siendo clave en la resolución rápida, discreta y profesional de cualquier incidencia que pueda surgir. Otras tareas en este ámbito incluyen el control y registro de las horas del personal y la supervisión del correcto uso del material y equipamiento. Paralelamente, se dedicará alrededor del 30% del tiempo a labores de planificación y gestión de equipos, determinando las necesidades de personal en colaboración con el área de producción y coordinando las convocatorias correspondientes.
Las responsabilidades de planificación abarcan la organización de horarios, la asignación de posiciones y la verificación de la disponibilidad del equipo habitual de trabajo. La persona también participará activamente en la acogida, formación inicial y evaluación del desempeño de las nuevas incorporaciones al equipo. Uno de los objetivos estratégicos del rol es fomentar la creación de equipos estables, altamente motivados y completamente alineados con los valores y estándares operativos de la compañía, contribuyendo así al ambiente de trabajo y a la excelencia del servicio final.