Descripción
El puesto se desarrolla en el entorno de una heladería especializada, donde el profesional será responsable de la atención directa al cliente, asegurando una experiencia de compra positiva y personalizada. Las funciones incluyen la gestión de ventas, el asesoramiento sobre la gama de productos disponibles, la reposición de existencias en el punto de venta para mantener un surtido completo y atractivo, y la realización de operaciones de cobro en caja registradora. Además, se debe garantizar la calidad de los servicios ofrecidos, manteniendo los estándares de higiene y presentación del establecimiento. La captación y fidelización de clientes es un aspecto clave del rol, promoviendo los productos y ofertas especiales. El trabajo requiere un enfoque comercial y una actitud proactiva para contribuir al buen funcionamiento diario de la tienda. El entorno es dinámico, con interacción constante con el público, por lo que la comunicación efectiva y la amabilidad son fundamentales. La empresa proporcionará la formación específica necesaria sobre sus productos y procedimientos operativos, integrando al nuevo miembro en la cultura y valores de la marca. El objetivo principal es ofrecer un servicio excepcional que refleje la calidad de los productos y contribuya al éxito comercial del punto de venta. Requisitos
Se requiere experiencia previa mínima de un año trabajando en un entorno de tienda o comercio minorista, preferiblemente en el sector de la alimentación o retail. Es imprescindible tener un nivel avanzado de inglés, equivalente a un B2 o superior, para atender a una clientela diversa. El candidato debe demostrar una genuina pasión por la atención al cliente y poseer habilidades comerciales desarrolladas, con capacidad para asesorar y cerrar ventas. Se valorará una actitud positiva, capacidad de trabajo en equipo y adaptabilidad a horarios rotativos. Se ofrece
El salario anual bruto ofrecido es de 18.000 euros, complementado con incentivos variables ligados a la venta de productos. El contrato es de carácter temporal, con una duración inicial de tres meses y posibilidad de prórroga por otros tres meses. La jornada laboral sigue un sistema de horarios rotativos, que incluye turno de mañana de 09:30 a 17:30 horas y turno de tarde de 13:30 a 21:30 horas. El sistema de descansos otorga dos días libres por cada cuatro días de trabajo efectivo. Entre los beneficios se incluyen descuentos para empleados en productos de la empresa, formación específica a cargo de la compañía y la posibilidad de bonificaciones mensuales adicionales.