Descripción
El puesto requiere la realización de tareas inherentes a un oficial de la construcción, con un nivel de cualificación de primera o segunda. Esto incluye la participación activa en diversas fases de obras de edificación, contribuyendo tanto a la ejecución de estructuras como a los trabajos de acabado. Las funciones abarcan desde la preparación del terreno y la interpretación de planos básicos hasta la colocación de ladrillos, bloques y otros materiales de albañilería. También se realizan tareas de encofrado, replanteo, y la aplicación de revocos y monocapas, asegurando siempre el cumplimiento de las normas de seguridad y calidad establecidas.Además, el profesional será responsable del manejo y mantenimiento básico de las herramientas y equipos propios del oficio, como niveles, plomadas, llanas y mezcladoras. Es fundamental la capacidad para trabajar en equipo, siguiendo las instrucciones del encargado de obra y coordinándose con otros oficios como fontaneros o electricistas. El trabajo se desarrolla principalmente en obras nuevas, aunque también puede incluir intervenciones en reformas y rehabilitaciones de edificios existentes, adaptándose a las especificaciones de cada proyecto.
El entorno laboral es dinámico y requiere una actitud proactiva, precisión en el trabajo y resistencia física para realizar labores que a menudo implican esfuerzo y exposición a las condiciones meteorológicas. Se valora la experiencia previa en el sector de la construcción y el conocimiento práctico de las técnicas tradicionales y modernas de albañilería. La posición ofrece estabilidad laboral a través de un contrato indefinido y una jornada completa, con un salario acorde a la experiencia y cualificación dentro del rango establecido.