Descripción
La posición se centra en la gestión y desarrollo integral de relaciones con clientes empresariales tras su incorporación a la organización. El objetivo principal es garantizar una transición fluida y ayudar a las empresas a maximizar el valor obtenido de la amplia gama de servicios disponibles. Esto implica construir y mantener relaciones de confianza a largo plazo, actuando como el punto de contacto principal y de referencia para una cartera asignada de empresas.Las responsabilidades clave incluyen mantener conversaciones de negocio con líderes empresariales y equipos directivos, con el fin de comprender en profundidad su realidad operativa, sus desafíos específicos y sus objetivos estratégicos. A partir de este análisis, se trata de identificar de manera proactiva oportunidades de mejora, crecimiento y necesidades no cubiertas en áreas relacionadas con la gestión empresarial y otros servicios que puedan necesitar para consolidarse y expandirse.
Este rol requiere diseñar propuestas de valor personalizadas y adaptadas a la situación única de cada cliente, coordinándose con especialistas internos de otras áreas para ofrecer la solución óptima en cada caso. Además, se busca impulsar la venta cruzada de nuevos servicios e identificar oportunidades para aportar un valor añadido continuo, fortaleciendo así el vínculo del cliente con la empresa y contribuyendo directamente al crecimiento de la facturación y al desarrollo de la cartera comercial.