Descripción
El puesto implica la gestión, organización y coordinación de equipos de auxiliares de atención domiciliaria. El objetivo principal es decidir, implantar y supervisar la forma más eficaz de atender las necesidades de las personas usuarias, garantizando su bienestar integral y su plena satisfacción con el servicio. Las responsabilidades incluyen la planificación y asignación de tareas, así como la supervisión directa del trabajo realizado por el personal a cargo, asegurando el cumplimiento de los estándares de calidad establecidos. Este rol requiere un enfoque estructurado y una capacidad constante para evaluar y mejorar los procesos de atención. La función se centra en la optimización del servicio diario para adaptarse a las necesidades específicas de cada usuario, manteniendo siempre una comunicación fluida con todos los actores involucrados. La coordinación es fundamental para el éxito operativo y la coherencia del servicio prestado. Se realiza un seguimiento continuo del trabajo y se resuelven las incidencias que puedan surgir durante la prestación del servicio. La elaboración de calendarios laborales y la gestión administrativa asociada son parte integral de las tareas. Este rol actúa como enlace clave entre los técnicos de servicios sociales, los auxiliares y los usuarios, facilitando el intercambio de información necesario para una atención adecuada. La supervisión incluye evaluaciones periódicas del desempeño y la implementación de medidas correctivas cuando sea necesario. La gestión eficiente de recursos humanos y la asignación óptima del personal son componentes críticos para mantener la calidad del servicio. La coordinación también implica la realización de visitas iniciales a nuevos usuarios para presentar al auxiliar asignado y establecer los parámetros del servicio desde el inicio. Este proceso es esencial para construir una relación de confianza y establecer expectativas claras. La posición requiere una atención meticulosa al detalle y una capacidad comprobada para trabajar bajo presión, priorizando siempre el bienestar de los usuarios. La adaptabilidad y la resolución proactiva de problemas son habilidades clave para manejar la dinámica cambiante de la atención domiciliaria. La comunicación efectiva, tanto escrita como verbal, es fundamental para el éxito en este entorno. El rol contribuye directamente a la mejora continua de los procedimientos operativos y al desarrollo profesional del equipo de auxiliares. Requisitos
Se requiere Diplomatura o Grado en Trabajo Social. Es deseable una experiencia mínima de dos años desempeñando funciones iguales o similares a las descritas. Se recomienda formación específica en el ámbito de la gerontología y la dependencia. Se valorará positivamente la disponibilidad de cursos de formación relacionados con el área, así como formación complementaria en términos de fomento de la Igualdad. Se ofrece
Jornada completa de 35 horas en horario de 08:00 a 15:00 de lunes a viernes. Turno de mañana. Contrato temporal con opción a indefinido. Incorporación inmediata. Se ofrece flexibilidad y posibilidad de compatibilización con las necesidades específicas de la persona seleccionada. La zona de trabajo es una oficina situada en Arganda del Rey para gestionar los lotes 1 y 2 de la Comunidad de Madrid.