Descripción
El rol principal es asegurar la calidad integral del producto a lo largo de todo el proceso de fabricación en una planta alimentaria. Esto implica una supervisión constante desde la recepción de materias primas hasta la expedición del producto final, garantizando el cumplimiento de las normativas de seguridad alimentaria y las especificaciones técnicas establecidas para cada cliente. La persona en este puesto será responsable de ejecutar controles analíticos, realizar inspecciones sensoriales y gestionar la documentación asociada, actuando como un pilar fundamental para la excelencia operativa.Las funciones abarcan la realización de análisis físico-químicos en laboratorio para medir parámetros críticos como grados Brix, pH, acidez, viscosidad y densidad. Además, se llevará a cabo una evaluación organoléptica continua del producto, examinando su sabor, olor, textura y aspecto visual para detectar cualquier desviación. Una parte esencial del trabajo es la vigilancia de los puntos de control crítico en la línea de producción, especialmente el tratamiento térmico, y la verificación de la trazabilidad de todos los materiales utilizados.
La gestión digital de la información es otro componente clave, requiriendo el registro preciso de datos, la generación de reportes y la introducción de incidencias en el sistema SAP de la empresa. Finalmente, el profesional será el encargado de autorizar la disposición final del producto, destinándolo a su correspondiente lote o cliente según los resultados obtenidos en los controles, asegurando así que solo el producto conforme sea liberado al mercado.