Descripción
El puesto se centra en la atención, acompañamiento y apoyo a mujeres que han sufrido violencia, con el objetivo de facilitar su proceso de recuperación y autonomía. Las funciones principales incluyen la evaluación de las circunstancias personales y socioeconómicas de las personas usuarias, identificando sus necesidades y recursos disponibles. Esta evaluación sirve como base para desarrollar un plan de intervención individualizado que aborde las áreas de mayor vulnerabilidad. Además, se realizará un seguimiento continuo para ajustar dicho plan según la evolución de cada caso, asegurando una atención adaptada y eficaz.Una parte fundamental del trabajo consiste en el asesoramiento y la gestión de trámites administrativos y económicos, tales como solicitudes de ayudas, acceso a servicios sociales y otros recursos de apoyo. Esto implica la interacción coordinada con diversos organismos e instituciones públicas y privadas para agilizar procesos y garantizar el acceso a los derechos correspondientes. También incluye la elaboración y mantenimiento de la documentación y los registros necesarios, asegurando su precisión y confidencialidad. La participación activa en la redacción de informes técnicos y sociales es esencial para documentar la intervención y contribuir a la mejora de los protocolos de actuación.
El rol requiere una implicación en el trabajo comunitario y en red, fomentando la colaboración con otros profesionales y entidades para crear sinergias que beneficien a las personas atendidas. Esto incluye la organización y facilitación de talleres y grupos de apoyo, así como el diseño y difusión de campañas divulgativas orientadas a la prevención de la violencia y la promoción de la autonomía personal. La función es dinámica y puede abarcar otras tareas afines a la titulación y competencias profesionales, siempre en el marco de la atención especializada a víctimas de violencia de género. Se prioriza un enfoque integral, ético y basado en los derechos humanos.