Descripción
Este puesto se centra en la gestión integral del ciclo de vida del empleado, asegurando la correcta ejecución de los procesos de Recursos Humanos. Las responsabilidades incluyen garantizar el cumplimiento legal, mantener la calidad de los datos y proporcionar soporte al negocio, todo ello con un enfoque basado en el rigor, el detalle y la capacidad de adaptación a las necesidades organizativas. El rol abarca desde la administración laboral básica hasta la participación en proyectos estratégicos de mejora continua, requiriendo un perfil versátil y meticuloso.Las funciones específicas se dividen en varias áreas clave. En administración de personal y gestión laboral, se gestiona el ciclo contractual completo, incluyendo contratos, altas, bajas y modificaciones, así como el mantenimiento de expedientes, control de vacaciones, permisos, incidencias laborales y seguimiento de vencimientos. En nómina, Seguridad Social y proveedores, se coordinan los movimientos con la Seguridad Social a través de proveedores externos, se revisa y valida la nómina y las variables salariales, y se controla la facturación y el seguimiento de Empresas de Trabajo Temporal. Otra área importante es el control de tiempo, absentismo y prevención de riesgos laborales, que implica gestionar sistemas de fichajes, analizar el absentismo, coordinar con servicios de prevención, gestionar reconocimientos médicos y supervisar documentación y materiales de seguridad.
Además, el puesto incluye la gestión de selección, desarrollo y ciclo de vida del empleado, abarcando procesos de reclutamiento, incorporación y salida, así como soporte en formación y evaluación. También se encarga del reporting y la mejora continua mediante herramientas internas, mantenimiento de organigramas, elaboración de informes y análisis de KPIs como rotación y productividad. La comunicación interna y la atención al empleado son componentes esenciales, involucrando la elaboración de comunicados, gestión de consultas e interlocución con el cliente interno. Finalmente, se pueden asignar otras tareas como la gestión de vestuario o la participación en proyectos transversales, siempre adaptándose a las necesidades organizativas mientras se mantiene la calidad en la ejecución.