Descripción
El puesto consiste en prestar apoyo integral a las familias acogedoras en sus propios domicilios, dentro del marco del servicio de acogimiento en familia ajena. Las intervenciones se centran en facilitar la adaptación y la convivencia, abordando las necesidades específicas que surgen durante el proceso. El trabajo implica acompañar a las familias desde el inicio del acogimiento, especialmente durante los primeros y críticos dos años de convivencia, o en situaciones donde se presentan dificultades especiales. El objetivo fundamental es garantizar el bienestar del menor acogido y la estabilidad de la unidad familiar, actuando como un recurso de apoyo directo y práctico.Las funciones principales se desarrollan en torno a contenidos clave como el apoyo en la crianza, facilitando a los acogedores el conocimiento de las necesidades evolutivas de la infancia y la adolescencia. Se trabaja en la mejora de la comunicación entre todos los miembros de la familia, mediando en la gestión de conflictos y ayudando a establecer rutinas saludables y roles claros. También se incluye la gestión de crisis puntuales y el desarrollo de programas de mejora en áreas como el apoyo educativo o la salud, así como la provisión de respiro familiar para aliviar situaciones de sobrecarga.
La labor se realiza directamente en los hogares de los usuarios, requiriendo desplazamiento y adaptación a diferentes entornos familiares. Es un rol que demanda empatía, capacidad de observación y habilidades prácticas para trasladar estrategias de intervención social al contexto doméstico, siempre con el fin de fortalecer los vínculos y garantizar un acogimiento exitoso y protector para los niños y niñas.