Descripción
El profesional seleccionado será responsable del correcto funcionamiento y mantenimiento de las instalaciones de depuración, asegurando el cumplimiento de los estándares técnicos y medioambientales. Sus labores incluyen la supervisión diaria de los procesos, la gestión de los recursos químicos y materiales, y la ejecución de tareas de limpieza y conservación generales. La posición exige una constante vigilancia para prevenir incidencias y garantizar la eficiencia operativa en todo momento.Además, deberá llevar un registro meticuloso de los contadores de la instalación y detectar cualquier anomalía o fallo en el sistema, comunicándolo de manera inmediata para su rápida resolución. Otra de sus funciones clave será la preparación y gestión adecuada de los residuos generados durante el proceso de depuración, siguiendo los protocolos establecidos. La revisión continua del estado de las instalaciones y la ejecución de trabajos de mantenimiento preventivo y correctivo completarán el conjunto de sus responsabilidades principales.
Este rol es fundamental para mantener la integridad medioambiental y técnica de la planta, requiriendo una actitud proactiva y una gran capacidad de trabajo autónomo. El objetivo final es asegurar que todas las operaciones se desarrollen de manera óptima y dentro de los parámetros de seguridad y calidad requeridos.