Descripción
La posición está centrada en proporcionar un apoyo integral al área fiscal y contable de la gestoría. Esto implica la gestión completa del ciclo administrativo de los clientes, desde la recepción inicial de documentos hasta la organización y archivo final. Las tareas son variadas y requieren una alta capacidad de organización y atención al detalle para garantizar que toda la documentación, tanto contable como laboral, se maneje con precisión y dentro de los plazos establecidos. La comunicación fluida con los clientes es un pilar fundamental, ya que será necesario contactarlos para solicitar información pendiente, aclarar dudas sobre documentación y realizar un seguimiento proactivo de sus expedientes. Además, el rol exige una coordinación efectiva con otros departamentos y, en ocasiones, con asesorías externas u organismos oficiales para resolver incidencias o completar trámites específicos.En el ámbito laboral, las responsabilidades incluyen la gestión operativa de nóminas, lo que conlleva la preparación, revisión y envío de las mismas, así como el manejo de todos los movimientos de personal. Esto comprende gestionar altas, bajas, modificaciones contractuales y cualquier variación en las condiciones laborales de los empleados de los clientes. También se debe realizar un seguimiento de situaciones como vacaciones, bajas médicas o cambios de jornada, asegurando que toda la información esté actualizada y se comunique correctamente. Paralelamente, se presta apoyo administrativo en la preparación y presentación periódica de obligaciones tributarias y otros impuestos, siempre bajo la supervisión del responsable correspondiente, lo que contribuye al cumplimiento normativo de la cartera de clientes.
Otra faceta importante del puesto es la organización interna del despacho. Esto implica la gestión de la agenda de dirección, coordinando citas y reuniones, así como el control de tareas pendientes y plazos críticos. La organización y mantenimiento del archivo, tanto digital como físico, es esencial para asegurar la accesibilidad y seguridad de la documentación. Asimismo, se atenderá a los clientes a través de diversos canales, resolviendo consultas administrativas rutinarias y derivando aquellas cuestiones técnicas que requieran un expertise especializado. En resumen, este rol es fundamental para el funcionamiento ágil y ordenado de la oficina, combinando tareas administrativas, contables y de atención al cliente.