Descripción
En Salus Mayores, la organización opera bajo el modelo de Atención Centrada en la Persona, un enfoque integral que prioriza el bienestar y la autonomía de los usuarios en el entorno de un centro de día y rehabilitación. Este puesto de supervisión conlleva la responsabilidad de garantizar que todas las actividades sociales y terapéuticas se desarrollen en un ambiente cálido, profesional y perfectamente estructurado. El profesional a cargo será el principal responsable de la coordinación de los servicios ofrecidos, asegurando que cada intervención esté alineada con los principios fundamentales del modelo y contribuya a la mejora continua de la calidad de vida de las personas mayores atendidas. La misión principal es liderar y supervisar la operativa diaria del centro, integrando las dimensiones social, sanitaria y organizativa en un plan de trabajo cohesionado y eficiente.Las funciones específicas abarcan desde la valoración social inicial de los usuarios hasta la elaboración de informes detallados que guíen la intervención. Se requiere una participación activa en el desarrollo y seguimiento del Plan de Atención Individualizada para cada persona, un documento dinámico que se adapta a la evolución de sus necesidades. El proceso de acogida e incorporación de nuevos usuarios es una fase crítica que debe gestionarse con sensibilidad y profesionalidad, estableciendo desde el primer momento una relación de confianza tanto con el individuo como con su familia. Además, este rol implica ofrecer información, orientación y apoyo continuo a las familias, facilitándoles el acceso y la gestión de los recursos y prestaciones sociales disponibles en la comunidad, actuando así como un enlace esencial entre el centro y el entorno social más amplio del usuario.
La coordinación con otros actores del sistema, como hospitales, centros de salud y servicios sociales municipales, es fundamental para garantizar una atención continuada y sin fisuras. El seguimiento meticuloso de cada caso y la gestión documental del área social son tareas clave para mantener la trazabilidad y la calidad del servicio prestado. Asimismo, el supervisor trabaja en estrecha colaboración con el equipo interdisciplinar del centro, coordinando sus esfuerzos y proporcionando apoyo directo a la dirección en tareas de carácter organizativo y administrativo. Finalmente, el rol contribuye activamente a la planificación estratégica y a la gestión operativa del centro, identificando áreas de mejora y proponiendo soluciones que optimicen tanto los procesos internos como los resultados en la atención a los usuarios.