Descripción
El profesional seleccionado se integrará en un equipo multidisciplinar dentro de una residencia de mayores, asumiendo la responsabilidad de evaluar y apoyar el bienestar psicológico de los residentes. Su labor principal consistirá en la identificación proactiva de posibles problemas emocionales y la intervención para solventar déficits cognitivos, siempre con el objetivo de promover la máxima independencia y calidad de vida. Para ello, realizará valoraciones periódicas y exhaustivas de las capacidades psíquicas de cada persona usuaria, diseñando y adaptando planes de tratamiento personalizados que contribuyan a la recuperación de su enfermedad o faciliten una adaptación positiva al entorno residencial. El enfoque del trabajo se centra en fomentar la autonomía personal mediante intervenciones tanto individuales como grupales, estructuradas para lograr un envejecimiento digno y positivo. Estas actividades se planifican considerando las necesidades específicas de cada residente, promoviendo su participación social y el mantenimiento de sus capacidades. Además, el rol implica una función de asesoramiento y apoyo continuo hacia otros miembros del personal y, cuando sea pertinente, hacia los familiares. El psicólogo proporcionará pautas conductuales claras y prácticas al equipo de atención directa, con el fin de lograr una adaptación adecuada del residente al recurso y asegurar la coherencia en los cuidados. Esta labor de coordinación es fundamental para mantener un entorno terapéutico estable y de confianza, que asegure la satisfacción tanto de los residentes como de sus familias. En definitiva, la posición requiere un compromiso con la mejora continua de los servicios, aplicando conocimientos psicológicos para enriquecer la vida diaria de las personas mayores y apoyar los objetivos generales del centro en términos de cuidado y bienestar integral. Requisitos
Se requiere poseer el título universitario oficial de Licenciatura o Grado en Psicología, con colegiación activa y en vigor. Es imprescindible contar con experiencia mínima contrastada de un año en el ámbito de la psicogeriatría, la salud mental en mayores o en recursos residenciales para la tercera edad. Se valorará positivamente formación específica en neuropsicología, demencias o terapias no farmacológicas. El candidato debe demostrar habilidades de evaluación psicológica, capacidad para el trabajo en equipo multidisciplinar y competencias en la elaboración de informes. Se ofrece
El contrato ofrecido es de carácter temporal, asociado a una sustitución por vacaciones, con una jornada laboral completa de lunes a viernes. La retribución salarial anual bruta establecida es de 25000 euros. El lugar de trabajo es la residencia de mayores ubicada en el distrito de Usera, en Madrid. Las condiciones incluyen la incorporación a un equipo profesional y el desarrollo de la actividad en un entorno asistencial especializado.