Descripción
El profesional seleccionado será responsable de garantizar el correcto funcionamiento y estado de conservación de las instalaciones y equipos. Sus tareas abarcarán un amplio espectro de labores de mantenimiento general, incluyendo la ejecución de reparaciones menores en diversas áreas. Esto implica trabajos básicos de pintura, como el retoque de paredes y puertas, así como pequeñas intervenciones en sistemas eléctricos, como el reemplazo de tomas de corriente, interruptores o lámparas. También se encargará de tareas de fontanería sencillas, como la reparación de fugas en grifería o la sustitución de sifones.Además, una parte importante del trabajo consistirá en el montaje y la reparación de mobiliario, tanto de oficina como común, asegurando su estabilidad y seguridad para el uso diario. El rol requiere una supervisión periódica de las instalaciones para detectar y prevenir posibles incidencias, manteniendo un entorno de trabajo seguro y funcional. La persona deberá actuar de manera proactiva, identificando necesidades de mantenimiento antes de que se conviertan en problemas mayores.
Esta posición es fundamental para la operatividad diaria, ya que se centra en la resolución inmediata de incidencias y en el mantenimiento preventivo. Se trabajará de manera autónoma, planificando las tareas diarias en función de las prioridades establecidas y los reportes recibidos. El objetivo final es preservar la calidad y la seguridad de las infraestructuras mediante una atención constante y metódica.