Descripción
El profesional contratado será responsable de implementar estrategias de conexión entre el tejido empresarial local y las personas participantes en programas de empleo y formación. Su labor principal será la de actuar como un puente facilitador, identificando oportunidades y estableciendo vínculos que beneficien tanto a las empresas como a los candidatos en búsqueda activa de empleo. Este rol requiere una comprensión profunda del mercado laboral de la zona, sus necesidades específicas y los perfiles profesionales más demandados.Entre las tareas fundamentales se incluye el desarrollo de actividades de prospección empresarial para conocer de primera mano las necesidades de contratación, la estructura organizativa y los procesos de selección de las compañías del territorio. Paralelamente, se deberá trabajar en la preparación y orientación del alumnado, adaptando sus habilidades y aspiraciones a las oportunidades reales existentes. El objetivo último es facilitar y agilizar la inserción laboral efectiva, contribuyendo a reducir las tasas de desempleo en la comunidad.
Además, el orientador o orientadora deberá asegurar la coordinación de este proyecto con otras iniciativas paralelas enfocadas en la orientación profesional y el apoyo al autoempleo. Se trata de un puesto dinámico que combina trabajo de campo, relaciones públicas y una labor social de gran impacto, siendo esencial una actitud proactiva y resolutiva para lograr los objetivos marcados dentro del marco temporal establecido.