Descripción
La posición de orientador educativo se centra en la intervención socioeducativa dirigida a niños, niñas y jóvenes, con el objetivo principal de mejorar sus oportunidades educativas y facilitar su desarrollo integral. El rol implica un acompañamiento personalizado que aborda las diversas barreras personales, familiares y sociales que pueden afectar la trayectoria escolar de los estudiantes. Este trabajo se desarrolla en colaboración directa con el alumnado, sus familias y los centros educativos, promoviendo la continuidad y el éxito académico de los participantes. La labor se fundamenta en principios de equidad, inclusión y defensa de derechos, buscando siempre crear entornos seguros y protectores que favorezcan el bienestar de los menores. Un aspecto clave de la función es la coordinación con diferentes actores y recursos comunitarios, como servicios sociales y otras entidades, para garantizar una intervención holística y efectiva. La persona en este puesto diseña y ejecuta planes de intervención individualizados y familiares, adaptados a las necesidades específicas de cada caso. A través de tutorías individuales, se trabajan habilidades de estudio, autonomía personal y motivación académica, mientras que con las familias se fortalece su vínculo con la escuela y se ofrece orientación sobre recursos disponibles. Además, se organizan y dinamizan actividades grupales que fomentan la participación social y el desarrollo de habilidades colectivas. El orientador educativo también tiene la responsabilidad de informar y asesorar sobre becas, ayudas económicas y posibles itinerarios formativos, facilitando el acceso a recursos socioeducativos. La promoción de la igualdad de oportunidades y la atención a la diversidad, con especial sensibilidad hacia el alumnado gitano, se materializa mediante acciones de sensibilización y formación en los propios centros educativos. La participación en redes locales y proyectos de coordinación territorial es parte fundamental del trabajo, lo que permite una intervención más amplia y enriquecedora. Finalmente, el seguimiento, la evaluación sistemática y la elaboración de informes sobre las intervenciones realizadas son tareas indispensables para medir el impacto y mejorar continuamente la práctica profesional, contribuyendo así a transformar realidades y ampliar las perspectivas educativas de la comunidad. Requisitos
Se requiere una persona con titulación universitaria en áreas como pedagogía, psicología, trabajo social o educación social, que demuestre experiencia previa en orientación socioeducativa o intervención con menores y familias. Es fundamental poseer capacidad de acompañamiento individual y grupal, habilidades de coordinación y trabajo en red con diferentes profesionales e instituciones, así como sensibilidad social y compromiso con la inclusión y la igualdad de oportunidades. Se valorará el conocimiento del sistema educativo y de recursos comunitarios, junto con iniciativa propia y habilidades comunicativas para el trabajo con diversos colectivos. Se ofrece
El contrato ofrecido es de carácter temporal, con una jornada laboral completa no especificada en el anuncio original. El salario bruto anual se sitúa en un rango comprendido entre 18.001 y 24.000 euros. El lugar de trabajo se encuentra en la ciudad de Madrid, aunque el puesto puede implicar desplazamientos dentro del ámbito territorial de intervención. Las condiciones laborales se ajustarán a la normativa vigente en materia de contratación temporal en el sector correspondiente.