Descripción
El operario de limpieza será responsable de garantizar la higiene y salubridad en todas las instalaciones de la empresa, desempeñando un papel fundamental en el mantenimiento de las condiciones sanitarias requeridas por el sector alimentario. Las tareas incluyen la limpieza profunda y diaria de diversas áreas, asegurando un entorno de trabajo seguro y conforme a la normativa vigente.Se realizará la limpieza básica de oficinas administrativas, vestuarios del personal, laboratorios de control de calidad, el comedor de empresa y todas las zonas comunes. Esto implica barrer, fregar, desinfectar superficies, vaciar papeleras y limpiar lavabos. La atención al detalle y el rigor en los procedimientos son esenciales para cumplir con los altos estándares del sector.
El puesto requiere una actitud proactiva y meticulosa, ya que la limpieza es una actividad crítica para la operación. El profesional trabajará de forma autónoma siguiendo un plan establecido, reportando cualquier incidencia y colaborando con el resto del equipo para mantener la productividad y el buen funcionamiento de las instalaciones en todo momento.