Descripción
La persona que ocupe este puesto será responsable de garantizar el bienestar y la calidad de vida de los residentes en el centro, mediante la organización, coordinación y supervisión directa del equipo asistencial y de apoyo. Sus funciones principales incluyen la gestión integral de los recursos humanos bajo su responsabilidad, desde la selección inicial y la acogida hasta la planificación de turnos y la formación continua, asegurando que todo el personal esté correctamente capacitado y distribuido para cubrir las necesidades del centro. Además, deberá mantener una comunicación fluida y constante con el equipo técnico y con las familias de los residentes, actuando como enlace clave para trasladar información relevante sobre la evolución, los cuidados específicos y cualquier incidencia que pueda surgir en el día a día.El supervisor organizará y supervisará la asignación de tareas diarias en las distintas plantas del centro, gestionará las ausencias del personal y velará por el cumplimiento de los protocolos establecidos de cuidados y atención. Su labor también incluye la valoración de cambios de habitación de los residentes en coordinación con otros profesionales, asegurando que todas las decisiones se toman considerando el bienestar integral de la persona. Deberá mantener actualizado el libro de comunicación con las pautas de cuidados, supervisando que los gerocultores las ejecuten correctamente y reportando cualquier desviación o necesidad de ajuste a la dirección.
Este rol requiere una visión global de la operativa del centro residencial, combinando habilidades técnicas de gestión con una sensibilidad especial hacia el trato humano y la atención centrada en la persona. El entorno de trabajo se caracteriza por la colaboración interdisciplinar, donde el respeto y el apoyo mutuo son valores fundamentales. La estabilidad en los procedimientos y la capacidad de adaptación ante situaciones imprevistas son esenciales para garantizar un servicio continuado y de calidad.