Descripción
La posición se centra en facilitar y orientar los grupos motores de vida independiente, espacios esenciales diseñados para el encuentro, la formación y la participación social de jóvenes con discapacidad que aspiran a iniciar proyectos de emancipación o vida autónoma junto a personas afines. El rol implica un acompañamiento cercano y estructurado, proponiendo y desarrollando sesiones formativas que aborden competencias clave como la inteligencia emocional, la autonomía personal y la autogestión, siempre dentro del marco del modelo de desinstitucionalización. El trabajo se realiza en colaboración con un equipo de dos personas más, enfocándose en crear un entorno de apoyo mutuo y crecimiento colectivo, donde se fomenten los vínculos y las afinidades entre los participantes para fortalecer su red social y su camino hacia la independencia. Además de la intervención grupal, la función incluye la programación y evaluación continua de las actividades, asegurando que respondan a las necesidades evolutivas del grupo y promuevan una participación activa y significativa en la comunidad. El mediador también será responsable de proponer y gestionar actividades comunitarias y de voluntariado que involucren a los jóvenes, así como de realizar seguimientos individuales para ofrecer un apoyo más personalizado cuando sea necesario. Este acompañamiento se extiende a procesos de emancipación en viviendas con apoyos profesionales, orientando y asesorando en cada paso del trayecto hacia una vida autónoma. La labor incluye la colaboración en eventos asociativos y en otras áreas de la organización, contribuyendo así al desarrollo integral de la entidad y al cumplimiento de sus objetivos sociales. En definitiva, se busca a una persona comprometida con la promoción de la autonomía y la inclusión social, capaz de generar espacios de confianza y aprendizaje colaborativo que empoderen a los jóvenes en su proyecto de vida independiente. Requisitos
Se requiere titulación en Psicología o Educación Social, junto con experiencia demostrable en puestos similares de acompañamiento grupal. Es imprescindible tener cercanía y conocimiento práctico del modelo de desinstitucionalización y experiencia previa trabajando con jóvenes con discapacidad en procesos de autonomía y vida independiente. Se ofrece
La jornada laboral es de 10 horas semanales, distribuidas en horario de jueves y viernes de 16 a 21 horas, conforme a las condiciones del convenio de acción e intervención social, grupo 1 de cotización. Esta distribución incluye aproximadamente 6 horas de intervención grupal directa y 4 horas dedicadas a tareas de programación, evaluación de sesiones e intervenciones individuales. El contrato es de tipo temporal y se ofrece posibilidad de crecimiento profesional dentro de la asociación.