Descripción
El profesional asumirá la responsabilidad de la coordinación educativa dentro de un hogar de acogida, desempeñando un rol clave en el acompañamiento diario de los menores y en el apoyo a sus procesos de desarrollo personal y social. Su función será actuar como figura de referencia estable, proporcionando orientación, contención emocional y un marco de seguridad para los niños, niñas y adolescentes residentes, al tiempo que mantiene una comunicación fluida y constructiva con sus familias o tutores legales. Este acompañamiento se realiza en estrecha colaboración con el equipo multidisciplinar del centro, integrando las perspectivas de trabajo social, psicología y educación para garantizar una intervención holística y coherente con las necesidades individuales de cada menor. La labor implica la aplicación y seguimiento continuo de los planes educativos individualizados, diseñados para potenciar las capacidades de cada residente y facilitar su integración social, así como la participación activa en la dinámica grupal del hogar, fomentando un clima de convivencia positivo y respetuoso. Además, será fundamental coordinar acciones con los servicios sociales y sanitarios de la comunidad, asegurando que la intervención esté alineada con la red de apoyo externa y contribuyendo a la elaboración de informes técnicos y evaluaciones periódicas requeridas por la administración pública. El objetivo último es contribuir al funcionamiento óptimo del recurso residencial como un espacio protector, educativo y rehabilitador, que prepare a los menores para una transición exitosa hacia su vida adulta o su retorno al entorno familiar cuando sea posible. Requisitos
Se requiere Titulación universitaria oficial en Educación Social, Trabajo Social, Psicología o Pedagogía, con experiencia demostrada de al menos dos años en el ámbito de la protección de menores, en contextos de acogida residencial o intervención familiar. Es imprescindible contar con habilidades demostradas para la gestión de conflictos, la comunicación asertiva con menores y familias, y la capacidad de trabajo en equipo dentro de un marco multidisciplinar. Se valorará positivamente formación específica en trauma infantil, mediación familiar o habilidades sociales. Se ofrece
El contrato ofrecido es de carácter temporal, con una jornada laboral completa. La retribución anual bruta se sitúa en el rango comprendido entre 18.001 y 24.000 euros, de acuerdo con la convención colectiva aplicable al sector. El lugar de trabajo es la ciudad de Madrid, y la posición conlleva la integración en un equipo profesional especializado, con acceso a supervisión técnica periódica y oportunidades de formación continua relacionadas con la intervención socioeducativa.